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Que piden los enfermos??? ¡¡¡¡ saluuuuuu !!!!
April 18

mondrigo space rejego

Pues que se creen que los uleros estos del live ya restringieron el numero de caracteres por entrada asi que pues no me keda otra mas que publicar mis debrayes uno por entrada... la verdad eso apesta... me gustaba mas debrayarme en uno solo porque asi lo podian leer de un jalon... ademas en una sola entrada uno no se confunde tanto pero pues ni modo de reclamar, gratis hasta las cachetadas y con tal de seguir escribiendo ya ni me quejare.....

April 17

Let me be

Let me be

¿Por qué me siento como me siento? Mi cabeza me da vueltas y a estas horas de la noche ya ni siquiera sé lo que estoy pensando… veo pasar las luces anaranjadas que alumbran mi camino… lentas y tenues me hipnotizan y me hacen perderme de a ratos… no encuentro un momento de paz. El momentáneo recuerdo de tu cara me hace sentir decaído… ¿Por qué eres así conmigo? A estas horas del partido deberíamos de tener hasta hijos… pero ahí estoy, soportándote aguantándote y cuidándote de todo mal terrenal… ni siquiera comprendo porque hago tal cosa… manejo con cuidado, no sé cuantas copas he tomado… preferiría que vinieras dormida en el lado del copiloto, pero solo viene tu fantasma recargado en mi hombro.

Sigo sin entender tanto deseo, tanto inalcanzable como obsesión de chamaco de prepa. Mi cabeza arde de celos, mi corazón de sentimientos ocultos y que hace mucho no sentía por alguien. Y es que ni siquiera sé si te merezcas este cruel y dominante deseo que siento por ti. Me paro un minuto porque ni manejar puedo. Maldita cruda temprana, ojala estuviera más cerca de casa pero me falta recorrer media ciudad. Me estaciono en una calle oscura, apago el motor del auto y prendo el radio junto con mi penúltimo cigarro.

Siento unas ganas terribles de llorar… para colmo empieza esa maldita cancioncita que ahora me molesta como piedrita en el zapato… pienso “esos hombres G si se la saben… si no te tengo a ti… hijos de su madre…” me recuesto un poco mientras la cabeza me sigue tumbando –bum bum – como taladro en la frente. Las nauseas por la falta de alcohol y la diversión de hace unas horas me empiezan a pegar, abro la puerta del coche, saco todo el vodka de una sentada, me arde como fuego y sonrió “¿hace cuanto tiempo que no me ponía así? Ya tiene rato, pinche Gerardo deberías de controlarte ya no eres el jovencito de hace años… ni tu loca… ¿porque demonios te sigues comportando así? Echándome en cara que no entro en tu diversión y tu perversión… ¡me lleva la chingada! ¡¿Por qué me haces esto?!”

Pasa mi coraje y regresan mis nauseas… siento que saco no solo lo que queda del vodka sino lo que siento por ti. Me siento mejor, arranco el carro y sigo mi camino… me regresa el coraje y acelero a fondo; en una recta del perroferico a estas horas vacio me siento muy chicho y hasta cierro los ojos… casi la riego y me tranquilizo.

Ya no quiero pensar, pero pensar en ti loquita, aunque librarme de ti es más difícil que librarse del trabajo diario, del crimen en chilangolandia o del narcotráfico. Ya sé que mañana regresaras contándome tus aventuras, seguramente presumiéndome que te la pasaste increíble, pero que te sientes vacía… ¿no te has dado cuenta que ese vacío lo llenas conmigo? ¡Vamos ojete! Sácate la idea de que me quieres ni me lo digas no me engañes con eso para sacar tus traumas conmigo… y a pesar de todo te escucho y te abrazo porque de nuevo te han usado y de nuevo me has usado y no sé porque caigo de nuevo en tus dulces ojos que de dulces no tienen nada, en tu tierna voz repleta de groserías y en tu enojo de mujer lastimada por el desamor del sexo… aun sabiendo que me haces daño con cada cosa nueva de cada día…

Y es que sigues haciéndome creer que necesitas de mi, que necesitas de mi inútil protección y tal vez sea cierto… pero ahorita quiero llegar a casa, quiero evitar todo contacto fumarme ese cigarro y después dormir y soñar con los diablitos y por lo menos no pensar en lo que estés haciendo en estos momentos, encerrada en esa pelea rica que deseo tener contigo. Después de una tele transportación y con el carro intacto llego a casa, meto el carro, veo las estrellas y lo acepto… no me puedo deshacer de ti… pero ojala, ojala me dejes ser “let me be my dear let me be, suéltame y déjame ir, porque sino no te soltare, y aunque pierda tus besos fríos y tus necesidades, necesito que me dejes ser… tuyo”

Germán "GerBo" Cervantes

December 21

El lado literario d un borracho..

ONE WAY TICKET FROM HELL TO HEAVEN

 

Te conozco de la cabeza a la punta del alma,

creo que eres mi perdición mas sana.

Te haces la inocente, te haces una dama,

cuando por dentro te consumen las ganas.

 

Y mientras yo, que te conozco demasiado,

por solo una caricia me ves aquí enviciado,

tomando junto a ti, velando por tu estado.

¿Porque no vamos a lo mas oscuro del antro?

 

Siempre andas en tu modo cazador

y yo siempre en mi lado más idiota,

yo soy y seré tu fiel admirador,

mientras tu disfrutas tu "vida loca".

 

Sígue demostrando tu belleza felina,

tu lado más desnudo e incongruente,

mientras te veo con el que bailas divertida,

y mi orgullo te hecha de mi mente.

 

No es cierto... ya no te puedo sacar,

mis visceras ya te están consumiendo.

Y entre el deseo, el orgullo y el olvido,

te veo besar y ya no quisiera odiar.

 

Escuchare pues a Chente desilusionado,

junto a un amor temporal en mi regreso.

"Aunque te soy fiel y lo confieso"

ojala fueras tu la que llene mi hueco.

 

Germán "Gerbo" Cervantes Vidal

ESCRITO #2: LO QUE ME HACES

Sabes no soy muy bueno con las palabras y con muchas cosas…nunca he podido expresar lo que siento y lo que quiero decir….siempre me equivoco al querer a alguien…

Bueno pero eso nunca me ha importado, tampoco me ha importado muchas cosas, siempre trato de buscar ¿por qué nunca fui yo?… la mente juega con las persona y la mía constantemente juega conmigo inundándome en un mar de porquería y pensamientos abstractos, viviendo con temor el día a día teniéndole miedo al rechazo y nunca fijarme en las buenas opciones. A veces pienso que me estoy haciendo un infeliz y un amargado por nunca expresarte mis sentimientos, por nunca haber logrado decirte nada ni en estos últimos días en que muero lentamente y desgarrado por dentro, saber que solo te hable para conocerte, ¿quien iba a saber que fueras tú la que produce todos mis males?, el saber que me iba a carcomer por dentro y por fuera….

Pero en esos momentos de más penumbra y obscuridad, de más dolor y pocos sentimientos, logre ser feliz…

Tener insomnio y no dejar de pensar en ti, en tu aliento, en la estela de viento que inundaba el lugar, pensar que siempre te muestras tan segura de ti misma y a la vez tan infantil y llena de miedo... perderme en la obscuridad de tus ojos y lograr verte en lo más profundo de las noches, dedicarte mis momentos felices y al mismo tiempo los de mas desdicha y divagar con la forma de tu cuerpo, no importando las cicatrices mostradas ya que siempre seras pura para mi. Ver como las olas del mar limpian tu fina piel y sentir que la sombra de los mil amantes habían pasado y que yo podría ocupar ese lugar, hacia llenar mis sueños y mis días de una gran felicidad.

Nunca supe porque me enamore de ti y nunca creo saberlo.

Lo único que me queda son estos suspiros de vida….

Germán GerBo Cervantes

Buen viaje

….Pasamos "La Esperanza" dejamos atrás el ajetreo de la gran ciudad que siempre nos acoje después de nuestros viajes. Me pongo algo nervioso al empezar a ver la niebla frente a mí, bajando lentamente, como si se pudieran agarrar las nubes con la mano. Tu cara irradia una sonrisa de exaltación, siempre te encantó pasar por esta parte de la carretera, nunca te dio miedo y en cierta forma yo comparto esa emoción; es como mágico este tramo, melancólico frio y rápido con sus dotes de adrenalina al cien bajando al filo de las cumbres. 

Empiezo a bajar las sinuosas curvas envuelto en niebla, el sudor frio que baja por mi cuello existe por el miedo presente de salir volando en esa ladera y terminar medio kilometro abajo, pero me tranquiliza el que vayas a mi lado con esa mirada cansada pero alegre, nostálgica y emocionada a la vez. ¿Siempre tuviste la mirada así? Siempre te e conocido tan dual y sereno desde que tengo memoria; será por el paso de los años, no lo sé. Pasamos ese puente que siempre me a gustado y que ahora por un extraño capricho del clima se puede ver dándole vuelta a las cumbres… igual estamos mas arriba pero ese puente se ve hermoso y tu lo sabes, a esta altura en medio de los cúmulos de niebla y la vegetación parece una escena mística… lo dejamos atrás y yo suspiro de tranquilidad porque la niebla se quedo con él, tu suspiras porque dejaste de sentir la mezcla de emociones por subir y bajar estas cumbres

Seguimos bajando hacia tu pueblo natal, me cuentas d nuevo esa historia de la "mulata" que siempre me gusta a pesar de ya no estar en edad de creer en leyendas o cuentos infantiles, aun así me encanta que siempre la cuentes… el silencio nos atrapa al entrar al túnel que nos indica que ya vamos a llegar a nuestro destino, a pesar de ser de día su luz naranja nos llena de nostalgia… yo me pregunto: ¿cuantas veces he pasado por aquí? Pocas, las ultimas dos consiente de la belleza del lugar; tu te preguntas hace cuanto pisaste tu tierra, llena de tranquilidad y misticismo, de descanso, de paz.

Llegamos a la entrada del pueblo al cruce de carreteras que siempre he recordado. Al puente de la laguna y al cruce del ferrocarril. Me pides que pare para ver la laguna de cerca así que me estaciono. Bajamos y la laguna sigue igual a pesar de los embates de la naturaleza gracias al calentamiento global. Parece que esta pequeña laguna cristalina no se ha dejado vencer por inundaciones y hasta rompimientos de oleoductos. Nos acercamos a ver una presilla que tiene peces dorados… el agua azul y brillante me deja atónito y el ruido del agua que circula me empieza a hipnotizar. Me encanta el paisaje… parece un pequeño manglar con rocas y arboles tropicales con el cielo gris y nuboso. Siempre nos ha gustado esa melancolía a ambos, esa tranquilidad. Nos acercamos a la laguna mayor, con sus matices verdes y azules, con sus niños jugando  a sus orillas, con sus lanchitas y su gran ladera del cerro al lado encerrándonos en ese mundito. Me empiezas a contar tus viejas anécdotas que al igual que tus leyendas son memorables; me cuentas del como te lanzaste al rio desde la piedra mas grande, de cómo te escondías de tu padre detrás de las rocas y nadabas toda la tarde. Veo como sale el agua del centro de la laguna, como burbujea con fuerza. Me explicas que esa salida viene desde el volcán que por la niebla no pudimos ver. Nos sentamos a un lado y seguimos platicando, parece que el tiempo se detuviera y eso me empieza a agradar, me siento tranquilo, nos volvemos a quedar callados...

Luego me pides que deje el carro, que quieres caminar. Pareciera que aquí no te duelen los pies o como que te quieres aguantar ese dolor; en tus ojos veo la ansiedad de un niño así que no opongo resistencia y acepto… empezamos a caminar y en lo primero que me fijo es en la cercanía de la niebla… no puedo ver la sierra que nos rodea, pero eso me mantiene tranquilo. Seguimos caminando por las calles de tu amado pueblo, entre las casitas de un nivel o dos con sus balcones y sus terrazas o con sus medios techos inclinados tapizados de teja. Hay algunas casas más viejas que han sobrevivido al paso del gran señor tiempo. Con sus puertas dobles de madera vieja, o puertas que se abren a la mitad… me cuentas que una vez me metí un buen golpe de niño con una de esas por andar de travieso, dices que fue en la casa de uno de tus primos, el cual era a su edad un mujeriego empedernido, simpático y travieso como un pequeño adolecente que pasaba el medio siglo de vida; en sueños recuerdo la casa de adobe del primo, su tele de bulbos que aun funcionaba su graciosa forma de hablar y su "que lindas muchachas" cada que se asomaba a su ventana con tablas de madera abatibles. Nos reímos de esos recuerdos que pensabas yo ya no cargaba y seguimos caminando, llegamos a la casa de tus padres y un poco de tristeza se asoma en tus ojos. Yo recuerdo que esa casa ya no pertenece a la familia porque hace mucho la vendieron y el mismo sentimiento me aqueja.

Vamos hacia la avenida principal, esa que conecta tu pueblo natal con el que te vio crecer, esa que atraviesa sin reparo a ambos; caminamos y vemos la plaza del pueblo, el palacio municipal y su pequeña iglesia… me cuentas que ahí te bautizaron, la observo y miro su campanario de aguja que atraviesa el grisáceo cielo. La piedra desgastada y los vitrales tipo góticos en esa pequeña construcción, me convencen de que combina muy bien con su entorno triste; nos quedamos pensativos y tranquilos. Luego, para romper el silencio que regresa a nosotros, me dices que te sientes cansado que quieres ver las noticias de la noche, yo concuerdo en que debes descansar así que te guio hasta la casa de huéspedes que ya conocíamos tiempo atrás, nos instalamos, regreso por el carro y te acompaño con un café a ver el noticiero. Ha pasado el tiempo muy rápido, la noche nos cubre con su frio y su claridad. Como estamos en un segundo piso salgo al pequeño balcón a ver las estrellas, me sigues con cierta certeza de que el frio nos va a convertir en paletas heladas. Los dos salimos, el frio nos pega de inmediato en la cara y siento como mi nariz me lo reclama, pero aguantamos, metemos al mismo tiempo las manos en nuestros bolsillos tu de tu chamarra de pana y yo en mi abrigo; luego miro hacia arriba y veo las estrellas brillando como nunca en ese cielo negro, nunca había visto tal cosa, el cielo lleno de estrellas, desde la mas tenue a la mas brillante, como granos de azucar esparcidos en una mesa, dulce. Ambos concordamos en que en la ciudad jamás podremos ver tal cosa, luego busco a mi inspiradora luna y no tardo en encontrarla… grande y mas brillante; tiene un halo de luz azulado alrededor por el rocío de la noche y se le alcanzan a ver esas manchitas que caracterizan a mi astro favorito, las que tu decías que eran el conejo de la luna que vivía en esa gran bola de queso; volteo extrañado a verte como si tu me vieras como un niño al recordarme tal cosa, ambos reímos porque lógicamente ya no lo soy y decidimos meternos al cuartito que nos espera con sus dos camas de madera y su pequeño buro que alberga a su igual pequeña televisión. Nos gana el sueño platicando… una estrella fugaz y la gran luna de queso vigila y alumbra nuestro descanso…

 A la mañana siguiente salimos a dar otra última vuelta; pasamos rápido por la pequeña y radiante laguna y me detengo para que desayunemos cerca del lindo paisaje. En una de esas escucho el estruendo guardado en mis más lejanos recuerdos de ese monstro de metal que hace años no veía: la Locomotora del Golfo. Impaciente como niño me dices que salgamos a verla y yo con un estruendo en el corazón, al escuchar las pesadas ruedas de hierro, no sin antes pagar nuestra interrumpida comida, salgo igual de rápido que tu de mi letárgica tranquilidad y nos acercamos a la vía. De repente aparece ese gran ciempiés mecánico que tanto admiramos. Me dices que lo llevamos en la sangre porque tu padre fue ferrocarrilero, que le tocó pasar muchas veces por Rio Blanco cuando el tiempo era poco favorable en todos lados. Como un deseo cumplido una de las dos enormes cabezas del ferrocarril pasa frente a nosotros y justo ahí, como si el conductor hubiera visto a dos pequeños citadinos, hace sonar la estruendosa voz de su gigantesco corcel. Nuestros corazones vibran al ritmo del "cuchun cuchun" de las ruedas pasando por los rieles y nuestros ojos brillan al ver pasar cada vagón de carga de diferentes tonos negros, grises y rojizos, La gran locomotora de dos cabezas nos deja atrás ahora junto con sus mas de 80 vagones. Luego recordamos que ese viaje de la capital a la costa era siempre un gusto a los sentidos, pasar las mismas cumbres pero en maquina, llegar a la vieja estación de la costa junto al mar. Lamentablemente ya nadie usa el tren, ya nadie viaja en esos vagones de lujo ni come en ellos, ni duerme, ni sueña, ni vive. Recuerdo ese viaje contigo que disfrute de niño. Recuerdo el ir por las montañas y el asomarme en la barandilla del último vagón, disfrutando con miedo esos túneles largos y oscuros, viendo como se torcía todo el convoy desde atrás en alguna curva de la planicie… lastima que ya no exista esa ruta. Ambos nos quedamos viendo como desaparece nuestra vieja amiga y recordamos, en silencio esa anécdota que nunca podremos repetir.

Después como atraído por naturaleza levanto la mirada, observo casi espantado hacia arriba. El cielo desde anoche se había aclarado y por su magnitud, no me había dado cuenta de la presencia de la sierra que nos invadía para donde volteáramos. Tu sonrisa maliciosa ahora al ver mi cara de asombro me saca de mi maravillosa vista. Montañas gigantes e imponentes con diferentes tonos de verde gracias a la sombra de las nubes. Tengo que alzar mi cabeza tanto como si quisiera ver una estrella arriba de ella para observar cada cima de cada montaña. Siento que la sierra  me va a caer encima pero al mismo tiempo me impresiona su magnitud y la sigo viendo sin habla, sin movimiento.

Me recuerdas que tenemos que ir con tu hermano al pueblo siguiente. Dejamos el tuyo, tu cara refleja un poco de tristeza por la retirada y suspiras largamente, igual te quieres quedar, igual lo vas a hacer… llegamos al siguiente pueblo, a crecido mucho desde la ultima vez que regresamos, aunque sus baches dejan mucho que desear como siempre. Te sorprende que haya cosas citadinas en este pequeño pueblo aunque sigue conservando sus tradiciones. Me pides que vayamos a la catedral así que doy vuelta hacia arriba en una de las entradas de la avenida y llegamos a la plaza de la gran catedral que ahora esta pintada de amarillo, dejo el carro y bajamos para verla por dentro. Su umbral me quita la luz y poco a poco alcanzo a ver los retablos barrocos y su altar. La paz interior empieza a crecer en ambos mientras los ecos de la iglesia retumban como campanas en nuestros oídos. Salimos como encantados a la plaza y luego vamos a ese que me dices fue un palacio municipal. Simplemente quedo impresionado con su forma neoclásica. Es un edificio de hierro forjado y madera. Tiene muchos detalles en herrería, su color verde oscuro lo hace ver como de cobre sucio lo que le da un toque de elegancia. La madera pulida y barnizada también le da un cierto aire de épocas revolucionarias. Una mancha de tiempo entre una pequeña ciudad congestionada. Seguimos caminando y pasamos junto a un pequeño cerro y me cuentas que ahí una vez subiste a ver una corrida de toros en un viejo rodeo que ya no esta, subiste por temor a que se saliera alguno, te ríes y me cuentas de tus tardes apacibles, de tus idas y venidas por estas calles ahora más ruidosas. Llegamos a otra plaza y me enseñas la entrada de un viejo teatro al cual me contaste el ir muchas veces de joven. Su arquitectura igual neoclásica con su vestíbulo exterior con grandes columnas dóricas y su frontón griego rompe con las tiendas y sus ambulantes. Perdemos el tiempo en el pueblo, comemos en el mercado como siempre te ha gustado cuando salimos de visita a cualquier lugar. Se nos vuelve a ir el tiempo en este otro pueblo entre la sierra, tomamos un helado, nos quedamos en el parque, se nos hace de noche hablando y hablando y sobretodo recordando.

Nos vamos ya a la casa de tu hermano porque se me ha hecho de noche, llegamos y me acomodo en su sala gracias a su hospitalidad, platicamos mucho tiempo, subes a la terraza d su casa a ver de nuevo el cielo mientras yo le cuento las nuevas a mi tío abuelo. Sorprendido escucha cada palabra, su semblante cambia cuando le voy a dar la ultima noticia; pierdo la serenidad y las lagrimas se asoman en mis ojos; el me dice que si tu deseo era regresar y quedarte así será, y yo le digo que vienes en camino después del velorio…

Tú me acompañaste antes en mi recuerdo, en mi mente, ahora regreso solo por la misma carretera, las mismas cumbres, en la tarde, con luz clara, sin niebla. Te enterramos en la mañana, al tiempo en que frente ese triste ritual de enterrar a nuestros seres queridos, pasó de nuevo la maquina y tocó su estruendoso sonido cuando pasaba frente a todos, mis ojos lloraron descontrolados, las palabras se me cortaron y después descansé al ver la ultima flor sobre la tierra. Ahora regreso en esta misma carretera, me detengo un poco en el mirador; la vista desde casi un kilometro de alto con respecto al punto mas bajo es paralizante, los dos pueblos se ven hasta abajo al mismo tiempo, el reflejo del mar del golfo al horizonte casi imperceptible, las nubes a mi altura, la carretera subiendo, pequeños camioncitos subiendo la sinuosa pendiente; los campos de siembra que cortan el valle en diferentes colores... planeo regresar a mi ajetreo habitual y recuerdo que ya te he dejado, tranquilo y sereno, feliz de regreso; regreso a mi carro y regreso a lo que ahora es una rutina sin ti... vacia... pero recuerdo que siempre viajaras conmigo, como cuando era niño, disfrutando de lo bello de nuestro pais....

FANTASMA (version completa)

Publicado en el periodico Metro (05/03/07) para la seccion Cronicas del metro; El Octavo Pasajero y creacion d su amigui GerBo!!! leanlo y dejen su opinion

Son como las 2PM, se me hace tarde y el metro no avanza; Mi MP4 esta rolando una de Chetes: “…si te pudiera borrar completamente de mi mente en esta historia jamás llegamos al final…” mientras la gente se va acumulando y acomodando como puede para caber en los vagones. Veo el letrero de la estación y me doy cuenta que estoy en la estación en la que bajabas cuando regresabas de la universidad.

 

De repente recuerdo la época, mis veintitantos, tu cara, tu piel, tu pelo. No eras la más bonita pero para mi eras preciosa. Eras mi amiga solamente, yo quería que fueras mi todo y aunque pensé que tú deseabas lo mismo, nunca se dio algo, nunca te confesé mis mas secretas intenciones. Luego llego ese patán celoso que no te dejaba ni hablar con tus amigas. Recuerdo mis excesos: las fiestas, el vino, el cigarro, los cuales te ocultaba solo por quedar bien ante tu angelical idealización.

 

Pero te perdí la pista, hicimos nuestras vidas por separado. A mi el amor me fue delegado, como si no fuera hecho para ser amado, tal vez por el bloqueo que me ha causado tu fantasma, mi trauma. Terminé a gatas la carrera y ahora vivo solo con mi perro. Paso fiestas pasajeras y fumo demasiado por los excesos del trabajo. A veces, cuando tu recuerdo me es muy fuerte y cuando realmente estoy solo, pongo esa rolita de Bosé: “si tu no vuelves, se secaran todos los mares…” mientras sostengo mi vodka y un cigarro medio acabado.

 

De regreso en el metro sueño que en una de esas, después de haber cruzado la mitad de la ciudad por debajo de la tierra en este tren atascado, vea tu figura en medio del vagón agarrándote del pasamanos con delicadeza, mientras se te resbala la mochila llena de libros, te la acomodes, sientas mi mirada y voltees a verme, te sorprendas, me sonrías y te acerques. Sueño con ese sueño, sueño con que mi historia se reescriba, que se haga mejor gracias a tu presencia, gracias a la re-unión de nuestras vidas.

 

Te sueño en tus veintitantos, no has envejecido conmigo, porque sueño con tu fantasma, tu recuerdo. El destino no ha cumplido mi sueño; el metro avanza, me jala su inercia y me saca de mi trance; regreso a mi realidad a punto de llegar a mis dibujos, presupuestos y planos del diario… curioso… extraño… cinco estaciones más adelante se abren las puertas y ahí estas, no eres un fantasma ni una confusión… eres de mi edad con diferente ropa, sin la mochila, con la misma  sonrisa coqueta, entras al vagón, buscas con tu mirada un asiento, nuestras miradas se cruzan d nuevo después de casi 6 años y…

 

Germán GerBo Cervantes


EL CREADOR DE SUEÑOS - Alejandro Paez Varela     --->Visita su pagina

Todo es un sueño, mi amor, todo es un sueño. Tu estás aquí, ahora; mis manglares no alojan cocodrilos; soy yo y sueno a Bach, y no nos hicimos viejos por separado porque quisimos sobrevivir a las ganas de aborrecernos.
Todo es un sueño, mi amor, todo es un sueño: sigues con veintipocos, ando en los veintialgos, nos comemos la ciudad, aguanto la lactosa, este perro no asusta a nuestros gatos, qué bien te ves de negro, qué lindos tus aretes cuando son largos, el sexo es bueno también, me gustan las navidades, los 10,000 maniacos están de moda, nos molesta hablar de hijos, hay cabello para que sea largo, vuelvo temprano, gastamos más de la cuenta y las chequeras no son importantes, te quiero pero no estoy para expresarlo, cantamos borrachos a Dylan por la ventana, nos levantamos temprano, me acuesto tarde y me río del cansancio, los colmillos de la gente no se han asomado, llevo en los calzones el mapa del mundo y mañana empezamos a andarlo.
Todo es un sueño, mi amor. Somos los mismos de hace años o los años no nos han pasado.
(Todo es un sueño, y estoy consciente de que es un poco largo).

***
Este cuarto tiene todo lo que no necesito: tiene un burro y una plancha, un recado de la recamarera que sugiere propina, un calentón en pleno verano, un menú para la cena –pero no abren la cocina cuanto tengo hambre: a mediados de las cuatro–. Este cuarto tiene todo lo que no quiero: me tiene a mi (y con eso debería ser demasiado); tiene café, cigarros, insomnio, desgano, la tele encendida para sentirme acompañado, diez canales porno cancelados, la agenda con teléfonos prohibidos, cortinas para evitar que me observen, chanclas para ir a la alberca, un enfriador automático, un refrigerador con chocolates y jugos enlatados y pequeñas dosis de alcoholes varios: rones, güisquis, brandys, vodkas.
Este cuarto tiene todo lo que hace daño: estoy yo, por ejemplo, y eso debería ser demasiado.

***
Al creador de sueños le digo: si me duermo y ella es, otra vez, el tema principal, por favor, por favor, por favor, quiero tener cinco o cien años; ser piedra, ser manco, ser sordo e insensible y todo lo que fui cuando estaba aquí.

***
Nada es un sueño, mi amor. La vida se ha encargado de darme los pellizcos necesarios.


Mírame bien, no soy Superman.
Óyeme mujer, yo soy tu Diablo Guardián.
He venido aquí para seguirte a ti,
mi boleto de regreso hace rato lo perdí.
Ya sé lo que dicen si me ven pasar:
tengo cola que me pisen y no sé rezar.
Yo soy aquel que explora tu interior,
soy Caín y soy Abel en tu retrovisor...

Será inútil expulsar a este demonio de ti:
Soy inmune a tu exorcismo y no me iré de aquí.
Te llevaré al tango del placer,
veras que no es lo mismo delirar que proceder.
Me sobran las alas para el cielo cruzar…
¿A que nube quieres ir? ¡Yo te puedo llevar!
Mis entrañas no son malas si las sabes cocinar,
te toca decidir que postre quieres probar…

(anexo a 12 tulipanes de procedencia no especificada)

 
Ojos negros, piel morena
Alma blanca y cabellera negra
De gran talla un corazón,
sólo con sueños de amor
 
Una dama que sepa luchar
pero que disfrute bailar
Amorosa e inteligente
eres tu mi imposible ideal
 
Con sueños compartidos
y diferencias aclaradas
almas trenzadas
y nunca separadas
 
Aún sin existir,
mi corazón late por ti
y aunque no eres real
tu eres mi ideal. 
 
(x Josephine adaptado x el Nefas curado d spanto)

La ciudad vacia - Completo Chobits

 
La ciudad donde no vive nadie
En esa ciudad no había nadie.
Habían casas, y podías ver las luces brillando a través de las ventanas.
Pero en la calle, no había nadie.
Miré por la ventana.
Había una persona.
Pero estaba con "eso".
Miré en otra casa.
Como esperaba, había otra persona con "eso".
Pero eso es porque estar con "eso" era divertido.
Más divertido que estar con otras personas.
La gente ya no sale.
En esta ciudad, no hay nadie.
Me voy a ir de viaje.
De viaje a otra ciudad.
Espero que alguien para mí me encuentre en ese otro lugar.
Pero si esa persona me tiene mucho cariño a mí y solo a mí...
... entonces será el momento para que los dos nos marchemos.
Quiero conocer a alguien sólo para mí.
Pensando eso, me voy de viaje a otra ciudad vacía.
 
La persona idónea para mí. «Una ciudad deshabitada»
Como esperaba, no hay nadie tampoco en esta ciudad.
Todo el mundo está con eso.
No despertarán del sueño divertido con eso.
El tiempo que pasan con eso es como un sueño.
Como un sueño, un momento maravilloso.
Eso puede hacer todos los sueños realidad.
Harán felices a las personas haciéndoles lo que ellos quieran.
Porque eso no es una persona
Por eso, eso puede convertirse en el sueño de las personas.
Pero, hay una cosa que eso no puede hacer.
Eso no puede convertirse en humano.
Puede reemplazar a uno, pero nunca ser uno.
Eso es algo que sé muy bien.
Lo sé bien porque yo soy yo.
Hoy volví a buscar a la persona adecuada para mí.
Una persona a la que le guste por quien soy yo.
Una persona a la que le guste aunque no pueda cumplir sus sueños.
Pero
¿Existe una persona así?
Sería agradable si existiera.
¿A esa persona le gustaré yo y sólo yo?
[Sería agradable si fuera cierto.]
¿Esa persona nunca me pedirá nada?
[Si no]
Si a esa persona no le gusto por quien soy realmente, entonces esa no es la adecuada.
¿Verdad?
Verdad.
¿De verdad existe esa persona?
De verdad.
¿Y dónde?
Probablemente muy cerca.
Estoy segura que la persona que me guste no estará en un lugar muy lejos
Pero
si esa persona no me gusta, ¿qué debo hacer?
¿Qué debo hacer si le gusto a alguien que no es la persona adecuada?
Los corazones de las personas no se pueden borrar como los de esos.
Por eso, cambiar la decisión de una persona es difícil.
Ya lo sé
Los corazones de las personas son fáciles de cambiar, pero hay algo que no puedes cambiar tan fácilmente.
Por ejemplo, cuando te gusta alguien, eso no se puede cambiar tan fácilmente.
Entonces, ¿qué debo hacer?
Tendré que elegir.
Tendré que elegir y arriesgarme
entre yo y mi otro yo
 
Poco a poco. Una ciudad vacía.
Dentro de mí, sólo hay una persona.
Cuando esa persona sonríe, soy feliz.
Cuando estoy cerca de esa persona, soy feliz.
O sea que, soy feliz si esa persona es feliz
Distinta de las demás personas
Mi más preciada
y especial
La persona adecuada para mí.
 
Mírame, La ciudad si personas.
Hubo una vez en la que perdí algo valioso.
Para mi fue un acontecimiento muy doloroso.
Mi corazón aún tiembla.
Algo muy doloroso
El dolor el dolor que queda después de la pérdida de eso tan valioso
Pero estoy buscando
Por culpa del dolor estoy buscando.
Yo soy yo misma yo soy esa
Porque yo soy yo misma
Porque no soy una persona
Pero aún así
Por eso
Alguien a quien le guste por lo que soy realmente
Alguien que me guste por quien es realmente
La persona adecuada para mí
 
Puedo saber
Que yo soy tú como tú eres yo
O sea que, puedo saber
Dentro de mí estoy llena de pensamientos sobre una persona.
Si esa persona me sonríe soy feliz.
Si esa persona se queda a mi lado soy feliz.
Sí. Si esa persona es feliz yo soy feliz.
Esa persona es especial no como los otros.
¿Has encontrado a esa persona?
Mi preciada mi especial
La persona adecuada para mí.
Sería agradable si esa persona se diera cuenta
Se diera cuenta de que le quiero por lo que es
Sería agradable si esa persona se diera cuenta
Las cosas que puedo y no puedo hacer por quien soy
Me gustaría que esa persona se diera cuenta
Y también me gustaría que a esa persona le gustara por quien soy realmente.
Entre tantas personas y tantas de esas cosas
Me gustaría que se diera cuenta
Me gustaría que se diera cuenta
Pero
Si no se da cuenta
 
Esta ciudad está llena de gente.
Esta ciudad esté llena de esas cosas.
A todos nos gusta alguien
Y a todos nos quiere alguien
Un montón de gente un montón de esas cosas
Todos viven en lugares distintos.
Entre todas esas cosas y personas
Esa persona me encontró.
Me ama.
Estoy aquí ahora mismo.
Estoy aquí con esa persona.
Somos felices.Soy feliz

Unas cuantas de Jaime Sabines pa inspirarse un rato...

Me alegro de que el sol haya salido

Me alegro de que el sol haya salido después de
tantas horas: me alegro de que los árboles se estiren como
quien sale de la cama; me alegro de que los carros tengan
gasolina y de que yo tenga amor; me alegro de que éste sea el día
26 del mes; me alegro de que no nos hayamos muerto.

Me alegro de que haya gentes tristes, como esa muchacha
que podría quererme si no quisiera a otro. Me alegro del
bueno de Dios que me deja alegrarme.

¡Tilín, Pirrín! Yo estoy alegre: quiero hacerlo todo. No
emborracharme con este vaso de tequila sino curar tu alma.
Pararme de cabeza para que rías. Sacarte la lengua para que
te aprietes la barriga.

Te muerdo debajo de la lengua, te ensalivo el pezón izquierdo,
y sé que estoy cerca de tu corazón, ciertamente.

Mira, día: vamos a ser buenos amigos. No daré nada a nadie.
Seré generoso: me arrodillaré en una esquina y extenderé mis
manos abiertas. Que me den un centavo el sol, el hombre que pasa,
las niñas que van a la escuela y hasta las viejecitas que vienen
de la iglesia. Quiero ser bueno, como el que acaba de salir de la
cárcel.

¡Salud, esqueletos!

A estas horas, aquí

 

Habría que bailar ese danzón que tocan en el cabaret de abajo,
dejar mi cuarto encerrado
y bajar a bailar entre borrachos.
Uno es un tonto en una cama acostado,
sin mujer, aburrido, pensando,
sólo pensando.
No tengo "hambre de amor", pero no quiero
pasar todas las noches embrocado
mirándome los brazos,
o, apagada la luz, trazando líneas con la luz del cigarro.
Leer, o recordar,
o sentirme tufos de literato,
o esperar algo.
Habría que bajar a una calle desierta
y con las manos en la bolsas, despacio,
caminar con mis pies e irles diciendo:
uno, dos, tres, cuatro...
Este cielo de México es obscuro,
lleno de gatos,
con estrellas miedosas
y con el aire apretado.
(Anoche, sin embargo, había llovido
y era fresco, amoroso, delgado.)
Hoy habría que pasármela llorando
en una acera húmeda, al pie de un árbol,
o esperar un tranvía escandaloso
para gritar con fuerzas, bien alto.
Si yo tuviera un perro podría acariciarlo.
Si yo tuviera un hijo le enseñaría mi retrato
o le diría un cuento
que no dijera nada, pero que fuera largo.
Yo ya no quiero, no, yo ya no quiero
seguir todas las noches vigilando
cuándo voy a dormirme, cuándo.
Yo lo que quiero es que pase algo,
que me muera de veras
o que de veras esté fastidiado,
o cuando menos que se caiga el techo
de mi casa un rato.

La jaula que me cuente sus amores con el canario.
La pobre luna, a la que todavía le cantan los gitanos,
y la dulce luna de mi armario,
que me digan algo,
que me hablen en metáforas, como dicen que hablan,
este vino es amargo,
bajo la lengua tengo un escarabajo.

¡Qué bueno que se quedara mi cuarto
toda la noche solo,
hecho un tonto, mirando!

¿Qué putas puedo?

¿Qué putas puedo hacer con mi rodilla,
con mi pierna tan larga y tan flaca,
con mis brazos, con mi lengua,
con mis flacos ojos?
¿Qué puedo hacer en este remolino
de imbéciles de buena voluntad?
¿Qué puedo con inteligentes podridos
y con dulces niñas que no quieren hombre sino poesía?
¿Qué puedo entre los poetas uniformados
por la academia o por el comunismo?
¿Qué, entre vendedores o políticos
o pastores de almas?
¿Qué putas puedo hacer, Tarumba,
si no soy santo, ni héroe, ni bandido,
ni adorador del arte,
ni boticario,
ni rebelde?
¿Qué puedo hacer si puedo hacerlo todo
y no tengo ganas sino de mirar y mirar?


Poema 20 (de Veinte poemas de amor y una canción desesperada)

 
Pablo neruda
 
PUEDO escribir los versos más tristes esta noche. 
Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada, 
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos". 
El viento de la noche gira en el cielo y canta. 
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Yo la quise, y a veces ella también me quiso. 
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. 
La besé tantas veces bajo el cielo infinito. 
Ella me quiso, a veces yo también la quería. 
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. 
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. 
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. 
Y el verso cae al alma como pasto el rocío. 
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. 
La noche está estrellada y ella no está conmigo. 
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. 
Mi alma no se contenta con haberla perdido. 
Como para acercarla mi mirada la busca. 
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. 
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. 
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. 
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. 
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. 
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. 
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. 
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. 
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. 
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, 
mi alma no se contenta con haberla perdido. 
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, 
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo. 

 

 
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